¡Deja de aprender!

Por qué es tan importante saber desaprender.

Nos ocupamos de inscribirnos en seminarios, cursos, webinars, leer boletines, artículos y más… para aprender, estar al día, no perdernos ni una pizca del cúmulo de información que nos pasa por encima.

Actualizamos contenidos, escribimos talleres, difundimos actividades, aprendemos de nuevos modelos…

No vamos a negar que todo esto sea fundamental y que sería una pena desaprovechar todo lo que tenemos tan cerca, ni vamos a animarte a que no tomes nunca más un curso de formación.

Es tan fundamental incorporar conocimientos nuevos como ubicarlos en el lugar correcto para que permitan complementar otros que ya poseemos, se conviertan en recursos de verdadera utilidad, que estén a la mano y disponibles.

Desaprender es tan importante como mantener la capacidad de aprender y debería formar parte del proceso de aprendizaje. Es eliminar de nuestro cerebro elementos en desuso,  programas obsoletos o sin sentido, o ideas que nos pongan en situaciones contradictorias.

En estos momentos en los que el método del orden está por todas partes como si fuera un nuevo descubrimiento, sería de gran valor que hagamos orden en nuestra mente, fabriquemos espacio, descartemos interferencias y obstáculos.

¿Cómo ordenamos y limpiamos nuestro cerebro?

1 Quitando pensamientos limitantes

Estos pensamientos obstaculizan, nos hacen perder información, infravalorar opiniones (“¿Qué me va a contar con la experiencia que tengo?”).

 Removiendo filtros negativos

Los filtros son pensamientos que se interponen entre la realidad y lo que pensamos.  El más común, repetido, universal y que, muchas veces pasa desapercibido es el “Sí, pero…”. 

Los filtros se expresan en gestos, miradas, palabras. Observa y toma nota de cuántas veces en un día decimos, escuchamos, respondemos o nos responden: “si, pero…” o “pero” como la primera palabra que damos o nos dan  como respuesta  o comentario.

Frases como “Esto no tiene solución” o  “No me va a entender”, son reflejo de filtros negativos en uso.

Eliminando creencias negativas

Las creencias son ideas muy arraigadas, instaladas en nuestro software mental. No solo distorsionan la realidad, sino que llegan a entorpecer nuestro razonamiento: “Es imposible que pueda hacer algo bien”,”Soy incapaz de aprender…”

Las creencias están tan arraigadas que son percibidas como una realidad absoluta e irrebatible a tal punto que nos esforzamos en transmitirlas a las personas que nos rodean.

Estableciendo pensamientos potenciadores.

Estos pensamientos son verdaderos “programas” que optimizan nuestra capacidad a la hora de procesar los datos.

Instalando Filtros positivos

Todo es según del color del cristal con el que se mira: ni más ni menos esos son los filtros.  ¿Si limpiamos los cristales y quitamos todo lo que los empaña para ver bien?

Al igual que los filtros negativos los filtros positivos se manifiestan, se evidencian, se expresan: “Y además…”, “Seguro que nos entendemos”.

Radicando Creencias positivas

Las creencias positivas también son ideas muy instaladas como una realidad absoluta y que NO SE DEBEN QUITAR:   “”Claro que se puede aprender…”,  “Veré como puedo solucionar esto, siempre le encuentro la vuelta”.

Recuerda…

SI CREES QUE PUEDES y  SI CREES QUE NO PUEDES

TIENES RAZÓN EN AMBOS CASOS

Desarrollando el Pensamiento Crítico

Para que nos permita analizar, interpretar  y evaluar correctamente la realidad:

  • Desafiando nuestras propias conclusiones para ir mejorando nuestra forma de pensar.
  • Volviéndonos cada vez más flexibles.
  • Dejando de lado el miedo a la influencia de otras ideas, aceptando otras perspectivas y modos de ver la realidad.
  • Verificando la calidad de la información que recibimos.
  • Ampliando la capacidad de preguntar sobre todo lo que necesitemos, nos interesa o no comprendamos.
  • Reinstalando la curiosidad.
  • Siendo perseverantes y honestos para enfrentar filtros y creencias.
  • Aceptando el error como parte del aprendizaje.

El verdadero aprendizaje, el  que sirve, el que no es una pérdida de tiempo o dinero:   

  • Refuerza la información de calidad que poseemos.
  • Ayuda a encontrar soluciones.
  • Potencia el desarrollo de nuestra profesión.
  • Mejora el nivel de calidad con el que trabajamos.
  • Motiva.
  • Pone en evidencia aspectos a mejorar.
  • Hace que tengamos ganas de aprender más.
  • Mantiene joven a nuestro cerebro.

Si…

¿Antes de comenzar cualquier tipo de aprendizaje hacemos un poco de espacio y limpieza intentando eliminar filtros negativos?

¿Nos ponemos el firme propósito de, al menos, intentarlo?

¿Nos animamos a ser curiosos?

¿Nos atrevemos a preguntar todo lo que necesitemos?

¿Observamos modelos exitosos?

¿Nos valoramos para que otras personas nos valoren?

¿Pedimos ayuda para recibir e instalar información de buena calidad?

¿Te ayudamos?