Resonancia para Líderes

La habilidad que desencadena otras habilidades

Resonancia para líderesLa resonancia es un rasgo indispensable de todo líder. Sin resonancia no hay liderazgo eficiente.

La resonancia es una habilidad de la inteligencia emocional. Producir resonancia es despertar sentimientos positivos en otras personas.

Los sentimientos positivos potencian, motivan, dan ganas de…,   generan buen humor y creatividad.

Estimulan un mayor rendimiento y un mayor desarrollo de las personas.

La resonancia se  transmite con el modo que utilizamos para comunicar lo que pensamos.

No se generan los mismos sentimientos al decir: “Esto está mal, hazlo bien” que “Esto ha salido mal, seguro encuentras cómo mejorarlo, ¿Qué se te ocurre?”

El líder influye con convicción, entonces, si el líder dice “Estoy seguro de que se te ocurrirá algo”, esa certeza se replica en su colaborador. El objetivo es entusiasmar, generar curiosidad y seguridad.

Para nuestro cerebro es verdad no  sólo lo que sucede en la realidad, sino también lo que  imaginamos, las ideas que tenemos, las creencias. Un líder resonante colabora en la instalación de creencias positivas, que se traducen en  emociones positivas.

Aprender y entrenarse en cambiar emociones negativas en positivas, aún en los problemas, aún en los errores, es imprescindible para generar una sensación constante de sentimientos positivos.

Centrarse en los aspectos positivos de las personas, en lo que hacen bien y a partir de allí, motivar, impulsar, empujar a ser mejores.

Cultivando y manteniendo un clima de colaboración y respeto en las relaciones con todas las personas.

Un líder emocional no siempre es el que dirige institucionalmente un equipo. Un líder emocional es toda persona que influye en los demás, generando confianza y respeto. Bienestar por pertenecer a un grupo. Atrayendo la atención de sus compañeros y colaboradores. Visualizando y haciendo evidente lo que cada persona puede aportar de sí al equipo.

La características  de los líderes emocionalmente eficientes son comunes a todos ellos con independencia de la edad, grado de capacitación y formación (muchos son líderes innatos), jerarquía o cargo que ocupan dentro de una organización.

¿Por dónde comienza la resonancia?

Ponerse en los zapatos del otro

Por la empatía. Es fundamental el desarrollo de la empatía para reconocer los estados emocionales de los demás e influir en potenciarlos o cambiarlos.

Los líderes que no tienen la habilidad de la empatía pueden generar, por el contrario disonancia, malestar.

Entonces, la atención del grupo se centra en ese malestar que se va generalizando, consumiendo la energía que podría orientarse en potenciar el desempeño del equipo pero que, por el contrario, genera cada vez más emociones negativas.

El equipo tiene la sensación constante de no tener conexión ni hacia adentro del equipo (entre sus miembros), ni hacia afuera (no se sienten pertenencia en la empresa ni interrelacionados con otros equipos y personas).

Otro aspecto de gran peso es la credibilidad de líder. Las personas de su entorno le creen, confían en él.                          

La credibilidad no se declara, las personas la perciben. Implica una actitud coherente entre lo que se dice y lo que se piensa. Entre lo que se promete y lo que se cumple.

Además, un líder resonante cree en las personas y en sus capacidades, muchas veces más de lo que ellas mismas creen. Ya que posee un grado de optimismo algo mayor de lo habitual.

Cree en las personas

El liderazgo resonante es fundamental en el servicio de atención al cliente. Goleman, Boyatzis y McKee afirman que  este es el servicio más afectado por  el contagio de los estados de ánimo, por el feedback constante de emociones entre profesionales y clientes.

Un estado de ánimo negativo por parte del profesional influirá negativamente en la percepción de los clientes.

Los mismos autores señalan que los estados de ánimo positivos en los equipos de contacto con clientes tienen alta influencia en los ingresos de las empresas. Ya que generan los mismos estados de ánimo en sus clientes, desarrollando buenas experiencias en ellos como base fundamental para su fidelización.

Como el peso que tiene en los estados de ánimo de los equipos las emociones positivas que sean capaces de generar en ellos gerentes, jefes y supervisores.

La forma en la que un líder reconozca y gestione las emociones de un equipo dependerá del grado de inteligencia emocional que posea.

Sostener  y desarrollar de  líderes resonantes colaborará en transformar  a las empresas en duraderas dentro del mercado.

 

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